Por Mundoagro.cl el 23 septiembre, 2019

Al alcance de la mano

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Son alrededor de veinte las especies de enemigos naturales que se utilizan en la actualidad para el control de plagas en Chile, considerando parasitoides, depredadores, hongos y nematodos entomopatógenos. Sin embargo, al menos la mitad de ellas fueron importadas desde otros países, o bien rescatadas y masificadas en laboratorio. Varios de estos enemigos naturales ingresaron al país ya sea con sus hospederos o presas desarrollándose en órganos vegetales, o bien de manera desconocida, estableciéndose de manera espontánea.

Las especies nativas de enemigos naturales disponibles en el mercado nacional para el control de plagas están representadas por parasitoides y depredadores, de estos últimos tanto insectos como ácaros (cuadro 1). Por su parte, hongos y nematodos entomopatógenos que se masifican hoy en día corresponden a especies exóticas.

 

PARASITOIDES 

Respecto de parasitoides, cabe señalar que A. flavidulus es considerado un buen controlador de P. viburni utilizándose con frecuencia en huertos frutales de especies hospederas de este chanchito blanco, y T. nerudai ha sido liberado desde hace varios años en cultivos de tomate, para el control de Tuta absoluta (polilla del tomate) y recientemente sobre frutales de hoja caduca para el control de diferentes polillas de importancia cuarentenaria.

DEPREDADORES

S. marmoratipennis (adulto)

Dentro de los depredadores, decenas de especies de neurópteros se utilizan en diferentes regiones del mundo con el objetivo de controlar plagas de importancia económica. En Chile se encuentran los depredadores Chrysoperla defreitasi y Sympherobius marmoratipennis, que se liberan con frecuencia tanto a nivel de campo como en sectores urbanos, en estados de desarrollo larvario y adulto, obteniéndose buenos resultados sobre plagas constituidas por insectos chupadores (hemípteros), trips y arañitas.

S. marmoratipennis fue descrito por el zoólogo francés Charles Émile Blanchard en 1851, lo que quedó registrado en la publicación del Atlas de la Historia Física y Política de Chile. Este depredador pertenece al orden Neuroptera, el cual incluye insectos con alas con nervios, lo que hace referencia a su abundante venación en las alas. Se conoce por su eficacia en el control de chanchitos blancos y actualmente se masifica, comercializa y libera con ese objetivo en varias regiones del país. Si bien hay pocas especies de esta familia (Hemerobiidae) presentes en Chile, su reconocimiento es complicado debido a la escasa información que existe de este grupo a nivel local y mundial, principalmente de sus estados de desarrollo inmaduros; de hecho, durante muchos años se le nombró como S. maculipennis, al mismo tiempo que se masificaba, comercializaba y liberaba en terreno.

Mosca del género Leucopis nativa de Chile

Con respecto a la efectividad del grillo G. fulvipennis no se tienen mayores antecedentes pero sin duda constituye una alternativa que se debe considerar al momento de enfrentarse a altas densidades de larvas de coleópteros como burritos y cabritos, por lo que podrían utilizarse por ejemplo en la producción de arándano y de avellano europeo.

Todo enemigo natural nativo debe cumplir con ciertos requisitos para posicionarse como un buen controlador de insectos plaga. Sin duda que se ha priorizado comercializar aquellas especies nativas que son considerados como buenos controladores biológicos debido a que, entre otros aspectos, presentan alta tasa de consumo de presas o de hospederos, son eficientes en la localización de los insectos plaga o porque no son afectados por algunos insecticidas. Sin embargo, hay enemigos naturales que se han reconocido por ejercer un buen control natural, en especial sobre insectos que se desarrollan en plantas ornamentales asociadas a sectores urbanos, pero que no se han masificado, como es el caso moscas de la familia Chamaemyiidae.

Vista posterior del abdomen, en el cual se observan manchas redondeadas de color negro.

Desde hace años que aparecen citadas en la bibliografía larvas de moscas del género Leucopis como depredadoras de chanchitos blancos, pulgones y escamas. Conocidos comúnmente como moscas plateadas, son de talla pequeña (1,7-2 mm de longitud) y se caracterizan por presentar manchas y líneas negras en diferentes partes de su cuerpo. El estado de desarrollo larvario se les reconoce por los espiráculos desarrollados que poseen ubicados en los costados de la región posterior, característica por la cual a veces se confunden con otras larvas de moscas depredadoras de las familias Syrphidae y Agromyzidae. A diferencia de las otras mencionadas, los espiráculos de las larvas de Leucopis sp. se observan protuberantes, cónicos, alargados, con tallos divergentes y separados del cuerpo en disposición de 45° (desde una vista dorsal).

Si bien la bibliografía disponible menciona que en general las larvas de este género son depredadores eficaces, presentan dos características que no les ha permitido posicionarse como buenos candidatos de enemigos naturales disponibles de los insectos plaga que consumen: en la mayoría de los casos coexisten con un endoparasitoide que los consume disminuyendo su densidad, y por la dificultad que conlleva su masificación en laboratorio, como ocurre con otras especies de este grupo de moscas en otras partes del mundo.

RECOMENDACIONES

Preparación microscópica de la larva de tercer estadio en la que se aprecian sus espiráculos caudales cónicos característicos en el extremo posterior (con doble tinción).

Con el objetivo de motivar la utilización de controladores biológicos, se comentan dos recomendaciones de manejo que han mostrado buenos resultados.

– En huertos frutales de hoja caduca. En huertos frutales de hoja caduca muchas veces se aplican insecticidas moderadamente peligrosos después de que se ha cosechado la fruta, dirigido a la estructura de las plantas y en volúmenes considerables, con el objetivo de disminuir la presión de plagas al comienzo y durante la siguiente temporada agrícola. Es importante considerar, como complemento al programa convencional basado en insecticidas, que en ese período también se podría liberar enemigos naturales para disminuir la presión de las plagas que se apliquen durante el resto del año. Incluso se podría repetir la liberación a inicios de la próxima temporada.

– En huertos de cítricos. Es sabido que cuarteles de ciertas variedades de cítricos se deben proteger con mallas en épocas de floración para evitar la “contaminación” de polen proveniente de otras plantaciones y así evitar el desarrollo de semillas al interior de los frutos cosechados. Durante estos períodos del desarrollo de las plantas es ideal y efectiva la liberación de enemigos naturales nativos para el control de escamas, conchuelas, chanchitos blancos y pulgones.

Parece increíble que desde hace solo unos diez años se estén masificando, comercializando y utilizando especies de enemigos naturales nativos que han mostrado buenos resultados cuando se conocen desde el siglo IX. Por tanto, es necesario un mayor conocimiento de los enemigos naturales nativos de Chile o bien de aquellas especies exóticas que se han establecido de manera espontánea. Para esto es necesaria no solo la formación de mayor cantidad de especialistas que sean capaces de identificar especies cercanas a otras conocidas en otros países del mundo y de describir aquellas desconocidas, sino que también de estudiar su biología y potencial como controladores biológicos.

Por:

Isabel Del Real V.
Investigadora Laboratorio De Zoología Universidad Mayor

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